El enigma de los seis lunares: entrevista al autor.

El enigma de los seis lunares: entrevista al autor.

 

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Rogelio Agrasánchez Jr., autor del Enigma de los seis lunares.

Rogelio Agrasánchez Jr., autor de El Enigma de los seis lunares.

Rogelio Agrasánchez Jr. publica su primera novela, El enigma de los seis lunares. En ella narra el paso a la adolescencia de Quintín, un camino rico en peripecias y aderezado con los cantos y encantos de una sirena. En esta entrevista, Agrasánchez nos habla acerca de su reciente experiencia en el campo de la ficción.

Entrevista de Zenón Ochorrollos.

Después de casi tres décadas enfrascado en el estudio y la recuperación de la historia del cine mexicano, Rogelio Agrasánchez Jr. (México D.F., 1954) se ha dado el tiempo para desarrollar sus inquietudes literarias. El enigma de los seis lunares narra hechos reales de su vida condimentados con los polvos de la fantasía. La novela explora el mundo de un adolescente cautivado por el cine, las fresas con crema y la presencia de una enigmática sirena. Se trata de una historia en que alternan famosos personajes del espectáculo y una variedad de comparsas en las más inverosímiles situaciones. La novela es de fácil lectura y cuenta con una buena dosis de humor. Para hablar de ella hemos conversado con el autor, quien nos da a conocer sabrosos detalles acerca de la creación de El enigma de los seis lunares.

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Z: ¿Qué fue lo que finalmente te animó a escribir una novela?

R: Quería tener la libertad de contar cosas personales, necesitaba respirar aire puro y alejarme un poco de la historia del cine, de la crónica y del trabajo como archivista. Recordé de pronto incidentes maravillosos que viví cuando tenía doce o trece años de edad; una etapa de descubrimientos, de sorpresas continuas. Lo que me dio la clave fue la experiencia de un cinito ambulante con el que me divertía mucho; daba funciones en un pueblo, un pueblo de ésos a donde todavía no llegaba la televisión.

Z: ¿Quién es Quintín?

R: Es el personaje central de la novela; un colegial muy imaginativo que durante los fines de semana y las vacaciones vive en un mundo de fábula. Va con su familia a La Magdalena, un pueblito cerca de la ciudad de México donde suceden las cosas más asombrosas. La imaginación de Quintín se nutre de las historias de fantasmas, monstruos y platillos voladores que cuentan los vecinos del lugar. Un buen día se topa con una adolescente, una sirena que lo deja boquiabierto. Allí empieza todo, porque la muchacha se convierte en su obsesión. En vez de escribirle cartas de amor le regala dibujos en que la retrata como una sublime reina de los Andes. El muchacho es, además de enamorado, polifacético; va a la escuela, exhibe películas y entretiene a la gente del pueblo presentando actos de magia y escapismo. Durante esas funciones se convierte en el mago Manos de Seda; una especie de pequeño Houdini. Angelita, la chica de sus sueños, se convierte en su acompañante como bailarina y cantante de su pequeño espectáculo. Por supuesto, no podía faltar una mujer mañosa que se interpone entre los dos; es una chaparrita cuerpo de uva que con gran habilidad hipnotiza al inexperto Quintín y casi lo devora.

Z: ¿Cómo surgió el personaje de Angelita?

R: Es un enigma también para mí. Empezó como un personaje poco definido, alguien casi irreal. Al ir escribiendo la novela me di cuenta de que la muchacha cobraba vida propia y se convertía en un ser de carne y hueso, casi. De ahí la obsesión de Quintín por esa joven, de la que no atina a saber si es un fantasma o un ser real. Alguien creyó adivinar que se trataba de una persona que conocí en mi infancia mas nunca me topé con alguien así. Yo de niño fui muy tímido; fue hasta muchos años después que me animé a tener novia. Angelita se nos muestra de carne y hueso en la novela gracias al asombro y a la enorme ternura que siente Quintín por la muchacha.

Z: Cuéntanos sobre otros personajes de la novela.

R: Hay personajes famosos que conviven con Quintín, como Santo, la vedette Emily Cranz, los directores Chano Urueta y Federico Curiel Pichirilo, aparte de otros actores y artistas de circo. También cuento anécdotas de la gente que me rodeó en mi niñez: mis hermanos, primos, tías y abuelas. Mi tía Carolina, por ejemplo, era una experta en artes adivinatorias y nos leía las cartas a la menor provocación. En la novela hace lo mismo, le echa las cartas a Quintín y éste aprende por los naipes que la mujer de su vida ha de tener seis lunares en la espalda. Impaciente por probar la profecía, el muchacho inventa mil pretextos para convencer a su novia de que se descubra la espalda. Junto a los personajes reales aparecen en la novela tipos imaginarios: la fondera, la experimentada duquesa Fabiani, el dueño del salón de cine y su compadre el empresario teatral. Hay también gente del pueblo que contribuye a enriquecer el relato.

Z: Lo que dices de los directores de cine suena intrigante, ¿qué papel juegan?

R: Chano Urueta, por ejemplo, lleva al pueblo unas fotos de ovnis que él mismo tomó. Las fotos existen todavía; yo las guardo como recuerdo del cineasta y de esos años en que a los niños nos fascinaban las historias de platillos voladores. Sin embargo, es Federico Curiel Pichirilo quien está más presente en la novela. Curiel fue un talentoso director, escritor y dibujante. Todavía conservo sus bocetos del vestuario de los extraterrestres para la película de ciencia ficción Superzán el invencible. Esta cinta fue filmada en el pueblo de La Magdalena. Además, Curiel escribió un guión de cine que nunca llegó a filmarse: Las mujeres zombis del Caribe. En la novela, ese script da pie para un divertido capítulo en el que la película sí se realiza –y en qué forma-.

Z: ¿Qué más nos puedes contar acerca del tiempo en que exhibías películas en La Magdalena?

Di funciones durante un par de años. Me la pasaba muy bien; sobre todo, disfrutaba las reacciones espontáneas de la gente del pueblo, que pocas oportunidades tenía de ver cine y gozaba ver las mismas películas una y otra vez. Entre las escenas preferidas de los espectadores, sobre todo de los niños, estaban las de monstruos y héroes enmascarados que encendían la imaginación de todos. En la novela, todas esas experiencias ocurren en el Salón Frufrú, un rincón del pueblo donde se reúnen las familias los domingos en la tarde para ver cine y consumir palomitas caseras.

Z: ¿En dónde has ubicado los incidentes de la novela?

R: El pueblo de La Magdalena es el centro de la acción pero también suceden cosas en la ciudad de México, Texcoco, Guanajuato, Villahermosa, Morelia y Pátzcuaro. Además, Quintín va a los Estados Unidos y se sorprende de muchas cosas que ve allí. Lo mandan a estudiar inglés; pasa un año en el Saint Edward´s High School, antiguo colegio dirigido por los Hermanos de la Santa Cruz ubicado en Austin, Texas. El edificio sigue en pie; es un castillo impresionante en lo alto de una colina. Quintín lo ve como un lugar lleno de misterios. Y vaya que pasaban cosas raras, como la tarde en que miles de pájaros se estrellaron contra las ventanas del castillo; eso fue real y me tocó vivirlo. En la novela, Quintín se impresiona con éste y otros hechos misteriosos sucedidos en el castillo. En otro capítulo, el protagonista de la novela es testigo de la filmación de Las momias de Guanajuato, famosa película estelarizada por Santo, Blue Demon y Mil Máscaras. La acción ocurre en Guanajuato, donde los luchadores se lanzan contra un ejército de momias asesinas; hay incidentes en las calles y en el cementerio. Luego, Quintín aprende a tomar fotos para la publicidad de películas en los Estudios Churubusco. Finalmente, en Villahermosa ocurren las cosas más extravagantes. Hasta allá llegan en gira artística Quintín, Angelita y sus amigos. Cuando la joven se viste en traje de fantasía y sube al escenario de un teatro, el vulgo cree que es la rencarnación de una diosa olmeca. Por ello una secta de brujos la persigue hasta lograr dominarla con malas artes. Pero Quintín sacrifica todo por su adorada sirena y en un golpe de suerte rompe el hechizo.

Z: ¿A qué tipo de lector va dirigido El enigma de los seis lunares?

R: A todo aquél que quiera gozar de una historia fresca y festiva y a quien le traigan buenos recuerdos personajes como Santo, Emily Cranz, Capulina o Beto el boticario. Está dirigida al lector que gusta ver mezclada la realidad con la fantasía y también a quien se interesa por las décadas de los sesenta y setenta. Mi deseo es que la novela sea como un platillo bien sazonado, que en cada página haya algo especial qué saborear. En cuanto a edades, aunque buena parte de la historia podría disfrutarla un niño, algunos de los descubrimientos de Quintín no son precisamente apropiados para menores.

Z: Después de leer El enigma de los seis lunares, creo que has cumplido tu meta de escribir una novela fresca y disfrutable. Como aficionado al cine mexicano y a la lucha libre, gocé mucho la participación en ella de Chano Urueta, Beto el Boticario, Pichirilo y los héroes enmascarados. La portada me pareció muy buena.

R: Me alegra que te haya gustado. Espero suceda lo mismo con los lectores cuando la novela se publique a mediados de noviembre de 2016. El libro lo diseñó Avelino Sordo, como mis anteriores libros; como siempre, me siento más que satisfecho con su trabajo.

 

 

Rogelio Agrasánchez Jr. will publish his first novel, El enigma de los seis lunares, in November, 2016. In it, he narrates the story of a boy, Quintín, as he enters adolescence; it is an exciting stride laced with a siren’s chants and charms. Agrasánchez will tell us about his recent stint as a novelist.

Rogelio Agrasánchez Jr. interviewed by Zenón Ochorrollos, in Harlingen, Texas, February, 2016.

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Z: Why writing a novel, after so many years as a film historian and archivist?

R: I wanted freedom to express myself, to write personal memories and imaginary stories; I needed a respite from film historiography and chronicle, and from my work as an archivist. Suddenly, smashing incidents from early adolescence came to my mind; that was a time for discovery and endless surprises. My idea for the novel stemmed from remembrances of a makeshift movie theater I ran on weekends in the sixties. It was a lot of fun to screen movies in La Magdalena, a small town where there was neither a movie house nor TV signal.

Z: Who is Quintín?

R: Quintín is the novel’s protagonist; an imaginative schoolboy who spends weekends and holidays in a world he finds awesome. He and his family frequently visited La Magdalena, a small town near Mexico City where many strange things happen. Quintín’s imagination feeds from the stories told by the town’s people; accounts of ghostly apparitions, monsters, and UFOs. One day, he runs across a stunning teenager –or rather, a siren- that leaves him dumbfounded. And then Quintín is no longer a child; the enigmatic girl becomes his obsession. The boy is versatile: in addition to going to school, he screens movies on weekends, and also performs as a magician and escape artist. On stage, he turns into ‘Manos de Seda’, an à la Houdini little entertainer. Angelita, his sweetheart, becomes the singer and dancer in Quintín’s show. Unexpectedly, a curvy minx appears and tries to lure him almost achieving her goal.

Z: Who inspired the girl’s, Angelita, character?

R: I do not know, really. The character started as somehow indeterminate, almost unreal. In time, as my writing went on, I discovered the character was getting real. Quintín becomes obsessed by her, even if not able to discern if Ángela is an apparition or not. Some people believe she was inspired by a girl I knew as a schoolboy but I never met anyone like her. I was a shy boy; it was until several years later that I had a girlfriend. Angelita is alive in the novel because of Quintín’s worship of her.

 

Z: Tell us about other characters in your novel.

R: Some celebrities play a part in Quintín’s life, such as Santo, actress-vedette Emily Cranz, and filmmakers Chano Urueta and Federico Curiel Pichirilo; there are some other artists, too. Other characters I took from my real-life childhood: my siblings and some cousins, aunts, and my grandmothers. My aunt Carolina, for instance, was an expert fortuneteller that used to read cards for us at the drop of a hat. In the novel she does the same for Quintín and through her card reading he learns the woman of his life will have six birthmarks on her back. With eager curiosity to see if Angelita is such woman, he comes up with a few hilarious schemes. There are some imaginary characters too, like the diner’s owner, the seasoned Duchess Fabiani, the Salón Frufrú’s owner and his pal, the theater impresario. Some ranch hands add flavor to the story.

Z: What about the filmmakers’ participation in the story? That sounds intriguing.

R: Chano Urueta, for instance, brings some photographs of UFOs to La Magdalena, pictures he himself took. These shots have survived, by the way; I keep them as a memento of the eccentric filmmaker and of a time in which we, as children, were captivated by UFO stories. However, Federico Curiel Pichirilo has a more relevant role in the novel. Curiel was a talented director, writer, composer, and cartoonist. I still have the costume designs he made for the alien characters in Superzán el invencible, sci-fi movie he also directed and that was shot at La Magdalena. Curiel also wrote a screenplay that was never produced: Las mujeres zombis del Caribe. In my novel, that script is actually made into a movie with near to no budget.

Z: What else can you tell us about your screening of movies in La Magdalena?

R: I screened movies there for about two years. It was a terrific experience; over all, I liked to see how those people, who seldom had the chance to go to an actual movie theater, reacted to films they were keen to watch time and again. Spectators, particularly children, loved scenes featuring monsters and masked wrestlers, as they were food for their wild imagination. In the novel, screenings happen at the Salón Frufrú, a cozy place where families gather on Sunday evenings to watch movies and savor homemade popcorn.

Z: Where do the novel’s incidents take place?

R: La Magdalena is the main location for the happenings in the novel, but some of the action takes place in Mexico City, Texcoco, Guanajuato, Villahermosa, Morelia, and Pátzcuaro. Besides, Quintín goes to the United States and is amazed by many things he had not seen before. He spends a year at old St. Edward’s High School in Austin, Texas, which was ran by the Brothers of the Holy Cross. The building is still there; it is an impressive castle-like structure on top of a hill. Quintín sees it as a mysterious place. And strange things did happen there, like that evening when thousands of birds crashed against the castle’s window panes; it actually occurred, I witnessed it. In El enigma de los seis lunares, Quintín is shocked by this and other weird events that happened at the old castle. In other chapter, Quintín has a great time watching the shooting of the very popular film Las momias de Guanajuato, starring masked wrestlers Santo, Blue Demon, and Mil Máscaras. As the title indicates, it was made in the namesake city, where the masked heroes fight a bunch of murderous mummies; some scenes were shot on the streets, and other at the old local cemetery. In Mexico City, Quintín goes to the Churubusco Studios; there he learns the art of still photography. Finally, the most strange things happen in Villahermosa. Quintín, Angelita, and some friends travel there in an artistic tour. When the girl goes on stage in her dazzling outfit, some locals believe her to be an old Olmec goddess reincarnated. A party of shamans chase Angelita but Quintín’s opportunely intervention saves the day.

Z: Who is the novel’s target reader?

R: Whoever enjoys a fresh, festive story and cherishes memories of celebrities like Santo, Emily Cranz, Gaspar Henaine Capulina or Roberto Ramírez Garza Beto el Boticario. Anyone that likes stories that mix real-life events with fancied happenings may like it too. Also the people interested in the world of the sixties and seventies. I wanted this novel to be as a well-seasoned dish, with something savory to enjoy on each page. As to the reader’s age, though a good part of the novel might be pleasing and appropriate to underage booklovers, some of Quintín’s discoveries might not be fit for a minor’s eyes.

Z: After reading El enigma de los seis lunares, I think you reached your goal; the novel is fresh and appealing. I am a Mexican cinema and lucha libre aficionado and so particularly enjoyed the passages featuring Chano Urueta, Federico Curiel Pichirilo, and the masked heroes. The cover is superb.

R: I am glad you enjoyed the novel. I hope readers agree with you once it hits the market in November, 2016. Avelino Sordo, who has designed all my books, was in charge of this one. As always, I am extremely happy with the results.

Galería de fotos en: https://filmotropo.wordpress.com/2016/11/13/el-enigma-de-los-seis-lunares-galeria-del-recuerdo/

 

 

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